El camino de la Doula…

Cuando decidí estudiar sociología jamás me imaginé que algún día me apasionaria todos los temas que tienen que ver con el cuerpo, con la fisiología, con la gestación, con la sexualidad, con el apego, con la crianza y con el amor.

partoFue hasta que viví en carne propia el proceso de gestación y de parto (vaginal y césarea), pero mi interés por estos temas nació conmigo, cuando nací madre y me encontraba aprendiendo y desaprendiendo un montón de cosas… Recuerdo muy bien que cuando estaba gestando me decía  mi misma que yo sabía parir, que mi cuerpo estaba diseñado para parir, así que no me daba miedo, pese a que mi hermana me decía -no sabes en lo que te metes, pobrecita- me enojaba muchisímo que me lo dijera y yo siempre le contestaba que yo sabía parir…pues bueno cuando parí a mi primer hijo, lo hice en una institución de salud pública, el procedimiento fue violento, para empezar estaba sola en una sala con otras parturientas y con médicos, médicas y enfermerxs que realizaban tactos cada dos minutos, los cuáles eran dolorosos y muy molestos, recuerdo que el personal era muy indiferente y muy frío y hubo un solo Doctor que me acompaño y me daba ánimo para seguir, porque entre tanto ruido, luz, ,molestos tactos y contracciones dolorosas, yo ya quería tirar la toalla, recuerdo que hasta le dije al Doctor,  que por favor me hiciera una césarea!!!! ; él solo me miro de manera empática y me dijo tu puedes, vas muy bien! mientras me daba su mano, la cual sentía que en cada contracción la deshacía… finalmente después de 13 horas y media de labor de parto (que se me hicieron eternas entre tanto tacto),  llego la jefa de enfermería a romper membranas y en otro tacto mas doloroso que los anteriores, escuche y sentí que algo en mí se rompía, al poco rato ya estaba coronando, me pasaron a la sala de expulsión y parí a mi hijo, entre gritos de señora puje, haga como si fuera hacer cacá ahi viene y por fin mi hijo salió no sin antes hacerme un corte espantoso llamado episiotomía.

Una vez  mi hijo fuera, no se esperaron a que la placenta saliera por sí sola, sino que en una urgencia atroz por “despacharme” me la arrancaron, la misma enfermera que me rompio las membranas, me hizo la “limpieza de cavidades” lo cual les juro me dolió mas que parir, y despues de eso la sutura de la episiotomía y cuando creí que la tortura había terminado, que comienzo a sangrar, porque mi útero no se contraía pues no le dieron tiempo de que fuera a su ritmo sino que todo urgía y con la agresividad de las intervenciones obviamente me lastimaron… Entonces como mi útero no se contraía, en cuestión de segundos veo como una enfermera empieza a poner una inyección en el suero, otra enfermera me introduce un dedo en mi ano porque me clavó un supositorio, otra más me pone un montón de hielos en el vientre, y ya molesta y preocupada les dije -¡Que les pasa!, por que me hacen esto- y me contesta la jefa de enfermeras, -señora Usted tiene una hemorragia si no para el sangrado le sacaremos la matriz-… ¡obviamente quede en shock!, estaba asustanda, preocupada por mi hijo y tenía mucho miedo por mí, me decía a mi misma -que pasa, si solo vine a parir-

Después de todo eso y con un chingo de frío por las bolsas de hielo en el vientre finalmente se controlo la hemorragia, mi útero comenzó a regresar a su lugar y me dieron a mi bebe, el cual una vez que estuvo en mis brazos comenzo a olerme y me sonrió, ese momento jamás se podrá borrar de mi mente porque les juro que si me sonrío, ¡los bebes sonríen!….

Bueno, para no hacerla tan larga, Después de vivir una experiencia traumatica, me entere que existen las doulas y ellas son mujeres que acompañan de manera emocional a otras mujeres durante la gestación, el parto y el puerperio…

En el camino que elegí antes de ser madre (feminista) he acompañado a diferentes mujeres en diferentes procesos de sus vida, sobre todo en el tema de derechos sexuales, derechos reproductivos y derechos humanos, pues quise aprender más y convertirme en una doula, para acompañar a otras mamás, para que vivan una experiencia poderosa a través de la gestación y el parto y no vivan un cuento de espantos a través de una experiencia llena de dolor y miedo.

Me decía una de mis maestras que es Partera en una clase, que “Las doulas son las toca corazones, deben tocar el corazón de manera sútil,transmitir buena energía por eso deben estar centradas y dejar sus problemas fuera, de otro modo pueden frenar la oxitocina, la mamá es la guía y la doula esta ahí detrás, escuchando en silencio las necesidades de la madre, abierta desde la empatía y no desde la simpatía. La madre necesita ESPACIO para conectarse consigo y con su sabiduría, para que ella pueda ser ella y hacer lo que sienta, la Doula tiene que hacerle ESPACIO”

Por eso elegí el camino de Doula, para acompañar a otras mujeres de diferentes edades en sus diversos procesos de transformación (menarquía, gestación, parto, post-parto y plenopausia), iniciación a la maternidad, y en todas las pérdidas gestacionales, muerte, dicorcios, separación, etc…las doulas estamos para HACERLES ESPACIO, para reafirmarle a la mujer que es poderosa, para coachearla y mostratle que ella tiene todas las respuestas, la sabiduría, la magia, para hacerle saber que son ellas las que deciden y guíen los procesos,  donde, cómo, qué desean, confiando en su cuerpo y atendiendo sus necesidades… porque  como dijo Laura Gutman:Ninguna mujer debería pasar los días a solas con los niños en los brazos. La maternidad es fácil cuando estamos acompañadas, no juzgadas, ni criticadas, ni aconsejadas. Simplemente junto a otras personas, en lo posible junto a otras mujeres que esten experimentando el mismo momento vital”

#DouleandoAndo y me encanta…

 

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